Archive for 28 abril 2010

Box of Moonlight

abril 28, 2010

Si sigo manteniendo la fe en el cine hecho en los últimos tiempos es gracias a películas tan especiales como Box of Moonlight.

Esta emotiva historia sobre un trabajador cansado de la rutina diaria que decide un día romper las reglas y seguir su propio camino me dejó cautivado.

Cuando decides dirigir una película con un guión sólido, unos personajes creíbles  y unos actores convicentes todo encaja, así que un montón de hurras por el director Tom Dicillo,  John Turturro ( qué gran monstruo de la interpretación ) y Sam Rockwell.

Una vez acabas de ver esta joya, te das cuenta de que hay que gozar la vida al máximo y dejar de lado convencionalismos estúpidos que no hacen más que asfixiar al individuo.


Anuncios

La Leyenda de la Ciudad sin Nombre

abril 25, 2010

La Leyenda de la Ciudad sin Nombre es mucho más que un simple musical.
Dirigida por el genial Joshua Logan, esta historia inolvidable sobre el nacimiento y caída de una ciudad habitada por personajes singulares es un apasionado alegato en favor de la libertad y la tolerancia.

Memorables fueron las interpretaciones a cargo de Lee Marvin y Clint Eastwood, totalmente alejados de su imagen de tipos duros, y la encantadora Jean Seberg.
Si a ello le sumamos una banda sonora legendaria, el resultado es una de las películas definitivas de la historia del séptimo arte.

La lástima es que cierto cómico español carente de gracia alguna redujera uno de los números musicales más memorables de todos los tiempos a una astracanada sin gracia.
Lo siento, pero ciertas cosas deberían estar a salvo de parodias chuscas.

El Gran Lebowski

abril 23, 2010

Dejarte llevar por el personal universo de los hermanos Cohen es una experiencia gratificante.
Puede que este genial duo creativo haya bajado el nivel en sus últimas producciones pero no seré yo quien se lo eche en cara. Es muy difícil seguir manteniendo un nivel tan alto indefinidamente.

Estamos hablando de unos genios que jamás han hecho un bodrio, así que no es justo ser demasiado severo con ellos.

Sólo por maravillas como Muerte entre las Flores, Barton Fink o Arizon Baby, en las que atacan sin piedad el American Way of Life merecen todo tipo de parabienes.

El Gran Lebowski es la clase de film que puede dibujar una sonrisa en tu rostro después de haber tenido uno de esos días nefastos que desearías borrar de inmediato.

Resulta inevitable sentirte identificado con ese hippy que se toma con tanta tranquilidad la vida, magistralmente interpretado por Jeff Bridges, el neurótico que encarna John Goodman en una de las mejores intervenciones de su carrera, o el entrañable tarado al que da vida Steve Buscemi.

Pero hay que hacer una mención especial  para John Turturro, que se comió a todo el mundo interpretando a un mafioso sudamericano de poca monta. El baile que se marca a ritmo del Hotel California de The Eagles versioneado por The Gypsy Kings es una de mis secuencias favoritas del cine de los últimos tiempos.
Y qué podemos decir de Julianne Moore: pocas actrices pueden competir con ella en cuanto a talento y carisma.

Una vez has acabado de ver este monumento cinematográfico dan ganas de marcharte a esa bolera llena de personajes entrañables que se toman la vida con toda la tranquilidad del mundo.

El Proceso

abril 23, 2010

Orson Welles es una referencia imprescindible para todos aquéllos que amamos el cine con mayúsculas. Con tan sólo 25 años revolucionó el lenguaje cinematográfico con esa obra inmortal llamada Ciudadano Kane, una de las visiones más despiadadas que se han hecho de la soledad del magnate todopoderoso.

Entre sus muchos logros hay que mencionar también las acertadas versiones cinematográficas de clásicos shakespearianos como Othelo o Macbeth, así como Sed de Mal, claustrofóbico thriller lleno de guiños al genial dramaturgo inglés.

Uno de los films de Welles que más me impactó fue El Proceso, basado en la genial novela de Franz Kafka. LLevar a la pantalla el mundo claustrofóbico de este insigne escritor es una tarea ciertamente complicada pero Orson supo estar a la altura de las circunstancias y nos regaló otra joya de valor incalculable.

Mi pasatiempos favorito en las vacaciones de verano era regalarme un doble cartel cinematográfico en casa. Para ello, iba a un videoclub en el que por tan sólo 0.60 céntimos podías llevarte a casa dos películas de cine clásico. Encima podías conversar con el dueño de cine durante un buen rato, ya que era uno de esos cinéfilos que te demostraba sin tapujo alguno su amor por las joyas del séptimo arte. El tipo tenía un ojo clínico para detectar los gustos de sus clientes y sabía que si quería venderme el último bodrio palomitero lo llevaba claro así que siempre hablábamos de la época dorada de Hollywood.

Una vez salía de ese templo llamado Videoclub Casablanca con varios tesoros bajo el brazo, contaba las horas que quedaban para poder devorarlos en la intimidad de mi hogar. Primero veía con mis padres una de las películas pero lo bueno empezaba cuando se iban a dormir y podía quedarme yo solo paladeando una maravilla en solitario a altas horas de la madrugada.

Una de esas exquisiteces que tuve el privilegio de poder degustar al abrigo de la soledad nocturna fue El Proceso. Disiento de todos los que la consideran una obra menor. Para mí, es una película muy especial llena de matices que te mantiene en vilo desde las primeras secuencias hasta el final.

La enorme responsabilidad de interpretar a Josef K corrió a cargo de un Anthony Perkins que demostró nuevamente que era el mejor a la hora de interpretar personajes atormentados.Sus compañeros de reparto también estuvieron sobresalientes, sobre todo Romy Schneider, que dejó atrás su imagen cándida de emperatriz y dio vida brillantemente a un personaje perturbado.

Fresas Salvajes

abril 22, 2010

Soy consciente de los peligros que acarrea mencionar a Ingmar Bergman: sudores fríos, convulsiones, miradas de horror…..
Sus películas no son platos de fácil digestión. Si buscáis acción a raudales e historias facilonas más vale no acercaros a la obra de este insigne autor nórdico.
Pocos directores han retratado de una manera tan descarnada la complejidad de las relaciones humanas.

Una de sus películas más logradas es Fresas Salvajes, donde nos muestra sin tapujo alguno una historia repleta de frustaciones, traición y decepción que mantiene en tensión al espectador hasta el final gracias a un guión inteligente y unos actores en estado de gracia.

Lynyrd Skynyrd

abril 19, 2010

Hay que reivindicar a una de las bandas más grandes de rock de los años 70: los sureños Lynyrd Skynyrd.
Todo lo que grabaron entre 1970 y 1977 es mágico y en directo fueron los mejores. Pocos grupos podían llegar a su nivel en esta faceta.

Mucha gente ha cuestionado su valía artística tildándolos de racistas.
No sé hasta qué punto dichas acusaciones son ciertas pero, aunque así lo fuera, me parece desafortunado negarle el mérito a exquisiteces como Free Bird, Sweet Home Alabama, Tuesday’s Gone o Workin’ for the MCA.
A fin de cuentas, una artista ha de ser juzgado por sus obras, no por sus ideas.

Historias del Kronen

abril 16, 2010

En 1995 Montxo Armendaritz dirigió una película polémica: Historias del Kronen, adaptación cinematográfica de  una novela de José Ángel Mañas.

El retrato tan duro que se hacía de cierto sector de la juventud moviéndose en el mundo de la noche resultaba realmente difícil de digerir por su crudeza.

Aquí no hay mensaje moral que valga: el director nos muestra a un grupo de jóvenes a los que apenas les queda atisbo alguno de generosidad. Su principal meta es entregarse al exceso sin reparo alguno aunque ello suponga adentrarse en situaciones muy peligrosas tanto para ellos como los demás.

Como he dicho antes, la polémica acompañó a esta película desde el principio: algunos atacaron al film sin contemplaciones acusándolo de simplista en sus planteamientos mientras que otros poco menos que elevaron a los protagonistas a los altares ( recuerdo que ciertos tipejos que conocí se identificaban con los personajes de manera tan enfermiza que hasta uno de ellos quería tener una snuff movie pues el personaje que encarnaba Jordi Mollà expresaba este deseo en el film). Yo, por mi parte, pienso que se reflejó con gran fidelidad cierto sector de la juventud de esta sociedad. Para nada creo que se caiga en generalizaciones absurdas.

Polémicas aparte, Armendaritz rodó una historia nada cómoda para las mentes bienpensantes y supo salir vencedor del trance ya que esta obra en manos de otro director podría haber derivado hacia una exposición vacía de excesos de diverso tipo.

Hay que atribuir parte del éxito de esta película a un elenco inigualable de actores, entre quienes destacan Juan Diego Botto y Jordi Mollà, dos monstruos de la interpretación que raras veces han decepcionado.


The Ramones

abril 15, 2010

Qué duro es tener que acostumbrarse al hecho de que Joey Ramone, uno de los cantantes más carismaticos y entrañables del rock, nos dejara hace 9 años.
Pero lo peor de todo es que poco después dejarían este mundo sus compañeros Dee Dee y Johnny.

Lo más jodido de todo es que megacerdos como Reagan, Pinochet y compañía prácticamente llegaron a ser casi centenarios mientras que estos músicos neoyorquinos que llenaron las de vidas de millones de personas de alegría y buenas vibraciones desaparecieron con trágica celeridad.
¿ Tiene eso sentido?

Ramones fueron una banda importantísima en mi vida. Un antiguo compañero mío de instituto me pasó el directo It’s Alive, uno de los conciertos más emblemáticos de la historia de la música.
Esa combinación de energía, velocidad y melodía hizo que me rindiera ante ellos hasta tal punto que llegué a adoptar su estética y me compré casi todos sus discos.
Pude verlos en directo dos veces y salí de allí con la convicción de que el mundo podía llegar a ser mejor gracias a su música.
En fin, volveré a pinchar gustosamente  todos sus discos en homenaje a ellos.
Siempre es agradable reeencontrarte con estos viejos amigos.

Duran Duran

abril 13, 2010

Durante mi época de adolescente tuve bastante atravesados a Duran Duran.
Tanto sus megahits que sonaban en las radios hasta la saciedad como ese culto tan desaforado que se les rendía me agobiaban hasta extremos inimaginables.
Las revistas adolescentes de aquellos tiempos te los vendían como si fueran un grupo cuyo éxito se basaba sólo en su imagen.

Mi relación con ellos dio un giro radical en 1993 cuando publicaron una de las canciones más bellas que he escuchado en los últimos tiempos: Ordinary World, una gran obra de arte que he escuchado mil veces y que sigue conmoviéndome hoy en día.
Su album de versiones de clásicos del rock titulado Thank You sirvió para que se les reconociera su valía como músicos que no tenían nada que ver con subproductos vacíos de la época.

Big Fish

abril 12, 2010

Para todos aquéllos que seguimos conservando la ilusión del niño por las cosas que le rodean es toda una bendición la existencia de un director tan creativo como Tim Burton.

Pocas experiencias son tan gratificantes como visionar uno de sus films, llenos de creatividad, fantasía y emoción.
Este tipo de cine es de agredecer: soy de los que no se les caen los anillos por ver películas de contenido social pero a veces me apetece desconectar de la realidad y dejarme llevar por historias de corte fantástico que te invitan a soñar.

Hace algunos años vi Big Fish y disfruté enormemente de la experiencia.
Burton nos volvió a regalar otra de esas historias fascinantes en las que mezcla realidad con ficción de manera magistral manteniéndonos en vilo en todo momento.
El veterano Albert Finney, Helena Bonham Carter o Ewan Mc Gregor estuvieron muy convicentes a la hora de dar vida a sus personajes.

Ojalá que Burton siga deparándonos muchas más alegrías con esas historias más grandes que la vida que se le dan tan bien.